viernes

¿Código “deonto...” qué?

De-on-to-lo-gi-co. Deontológico.

Es lo primero que te enseñan la primera semana en la facultad de comunicación.

  • El respeto a la verdad.
  • Estar abierto a la investigación de los hechos.
  • Perseguir la objetividad aunque se sepa inaccesible.
  • Contrastar los datos con cuantas fuentes periodísticas sean precisas.
  • Diferenciar con claridad entre información y opinión.
  • Enfrentar, cuando existan, las versiones sobre un hecho.
  • Respeto a la presunción de inocencia.
  • Rectificación de las informaciones erróneas.

Un código que debe ser respetado y aplicado por todos los informadores-comunicadores que traten con informaciones en un medio de comunicación.

Vivimos en la sociedad de la des-información. La información es poder. Poder es controlar. Controlar es no dejar pensar libremente. Libremente nos estan manipulando. Manipulan la información. La información no es precisa. Precisamente la sociedad tiene derecho a recibir una imagen objetiva de la realidad mediante la información en los medios de comunicación.

Nos encontramos en la segunda Guerra Fría pero en la sociedad de la información. Wikileaks es el mejor ejemplo.

Los comunicadores tenemos una responsabilidad importante al ejercer nuestra profesión. En estos momentos, debido a la situación crítica de la sociedad, tenemos la capacidad de crear la personalidad de los ciudadanos en base a las informaciones que ofrecemos o creamos.

Ah! se me olvidaba. Contrastar fuentes. Sí, significa obtener información de diferentes protagonistas de la noticia y ofrecer los dos puntos de vista para llegar a la objetividad.

Y con lo sucedido estos dias tenemos un ejemplo perfecto. Con todo el revuelo de los controladores aéreos – seguramente una maniobra del gobierno para despistar al personal y que no reparen en las nuevas reformas como la edad de jubilación, el recorte de las pensiones o la retirada del subsidio de 400 euros- los medios de comunicación se han pasado por el forro el contraste de información. Solo hemos escuchado opiniones de gente tirada en el aeropuerto con diferentes dramas personales – sensacionalistas algunos- pero en ningún momento se ha dado la oportunidad de poner una alcachofa delante de un controlador. Yo tengo mi opinión personal, pero la información objetiva es la que es y, para que lo sea, debe haber dos partes.

No nos engañemos, lo que nos han enseñado esta última semana son noticias de opinión, no información periodística pura y dura.

El código deontológico aumenta el prestigio de la profesión y la confianza de la ciudadanía en los periodistas, por su compromiso de trabajar de acuerdo a principios morales, y siempre al servicio de la sociedad (Wikipedia dixit)

Yo, como ciudadana, he perdido esa confianza y espero no perder el prestigio aunque a veces creo que me he equivocado de profesión.

¿Será por eso por lo que no encuentro trabajo?

domingo

Volando voy, volando vengo y en el aeropuerto yo me entretengo

Estado de alarma: militarización del control aéreo. Todos los controladores obtienen la categoria de militares por un período de 15 dias y si no acuden a sus puestos de trabajo pueden ser juzgados por un tribunal de guerra y meterlos en el trullo. Y ahora dicen que pordía ser inconstitucional. A buenas horas mangas verdes.

Ayer España vivió un caos de muy señor mío. Toda la programación de los medios a tomar por saco a causa de 600.000 personas a las que se les jodió las vacaciones y a otras tantas el trabajo. "¡¿Pero qué se creen estos señoritos?!", decían, mientras el señor RENFE se llenaba los bolsillos.

Es cierto que el poder que tienen estos profesionales es infinito cuando se trata de coger un avión, por eso aprovecharon este puente para liarla parda. Lo cierto también es que así era la forma más rápida y eficaz para que se escuchara a su colectivo.

Hasta ahora nunca se había oido la voz de los controladores - excepto la de un par de Kens que aparecieron en la Noria hará un par de meses- y todos, o casi todos, solo oíamos una parte: la del Gobierno y los mass media (medios que controlan a las masas como borricos).

Ayer hasta media tarde era de las que sólo escucha a los medios, por deformación profesional seguramente, pero fui a dar a un blog de una controladora aérea. Una tal Cristina explicaba desde dentro de una forma clara, concisa y para niños de prescolar, lo que era ser controlador y cuáles eran los motivos de tal movilización o "huelga salvaje".

El Gobierno, de decretazo en decretazo, y los jefazos de AENA que parece no saben hacer la O con un canuto seguían liados como la pata de un Romano. Horas extras sí, horas extras no; bajas sí, bajas no; horas de descanso sí, horas de descanso no; más sueldo, menos sueldo,... Mientras, Rubalcaba amenazaba a las 2 de la mañana con sacar los tanques a la calle. El resto ya es historia.

Al final de la tarde entendí la problemática poniéndome en la piel de unos y otros y ganaron los controladores. Aunque claro, yo no me encontraba en un aeropuerto pasando las horas muertas mientras en Punta Cana me esperaban a 35 grados con un cócktel de bienvenida.