domingo

Huyendo?

Parece que solo unos pocos se dan cuenta de las dimensiones que están tomando las dichosas medidas "anticrisis". Ahora son los recortes los que nos dan miedo, la crisis parece que ya ha desaparecido. Se supone que aún no hemos entrado en recesión, aún.

La sanidad, los derechos de los trabajadores (los pocos que quedan) y la educación son los primeros sectores en sufrir las nuevas medidas y en España pocos son los que se dan cuenta de la gravedad de la situación.

Lamentablemente, ahora que soy una expatriada soy más consciente de lo que está sucediendo. No sé si es por el cabreo que ya llevo encima pero leo diferentes medios tanto nacionales como internacionales y me doy cuenta de lo mucho que se está engañando al pueblo español. Creo que hay una ceguera generalizada o una ignorancia voluntaria que se ha convertido en plaga.

¿Cómo es posible que no haya manifestaciones a diario? Aunque, de hecho podría haberlas y ni nos enteraríamos. Medios escritos de gran tirada como El País o El mundo están cubriendo el 19F dándoles la misma importancia que la vuelta de Los Simpson a las pantallas o la boda de la hija de Amancio Ortega.

Mucha gente piensa que los que hemos salido del país en busca de algo mejor hemos huido. Que hemos preferido mirar hacia otro lado. Pero en un momento en el que no hay oportunidades ni para el más preparado uno debe sacarse las castañas del fuego sin esperar que cuatro personajes decidan por ti tu futuro.

miércoles

Poder i comunicació


Al segle XXI la comunicació ha esdevingut l'eina més poderosa que existeix. Una eina però, de doble fil. És un intangible que pot aixecar o enfondrar països, institucions i societats.

La comunicació és poder, però el poder no hauría d' influir en la comunicació. D'altre manera no parlem d'una comunicació lliure sinó d' una comunicació parcial o partidista, que es propaga amb cohacció i sota censura.

El catedràtic Manuel Castells cita en el seu llibre Comunicación y poder: " El poder es la capacidad relacional que permite a un actor social influir de forma asimetrica en las decisiones de otros actores sociales de modo que se favorezcan la voluntad, los intereses y los valores del actor que tiene poder." Si al poder li sumem doncs qualsevol canal de comunicació ja hem creat la forma més fàcil de control i d'imposició a voluntat.

Actualment, per sort, el fàcil accès de què disposa la societat als canals de comunicació - principalment a les xarxes socials i internet en general- fa possible que l'exercici del poder no sigui exclusivament unidereccional. La societat pot consultar i contrastar la informació, així com opinar i difondre continguts que permeten crear noves corrents de pensament així com estimular i fomentar la mobilització social.

Tot i estar en democràcia i formar part del que s'ha batejat com la societat de la informació encara avui se segueix patint l'abús de poder en el camp de la comunicació. Una de les formes de poder en aquest camp ve donada per la politizació de la mateixa i en aquests casos el control i la censura posterior estan a l'ordre del dia.

En aquests moments de crisi econòmica i social els ciutadans estem patint una gran presió per tots els fronts. La política és potser un dels que més ens presiona i des dels càrrecs més influents s'intenta amagar i/o distorsionar la informació com a estratègia pel seu propi benefici.

Com a societat perjudicada hem de saber que l'accés a la informació i la llibertat d''expresió són drets constitucionals (Art.20 de la Constitució Española) i, per tant, hem de poder conèixer la veritat informativa sense filtres i des de tots els punts de vista necessaris.

domingo

Un pueblo sin educación es de fácil manipulación

Ni-NI: Joven en edad laboral sin oficio ni estudios conocidos. No demuestra interés en progresar ni intelectual ni laboralmente mientras es mantenido por su familia, normalmente, de clase media-alta.

Hace un año aproximadamente, los medios de comunicación nos bombardearon incesantemente sobre la aparición de una nueva "tribu social" a cuyos componentes se les tildaba de vagos, aprovechados y despreocupados. Eran el mal de todos los males, en parte culpables de la situación en España y un lastre para nuestra sociedad.

Tanto me enervaba esa actitud entre los jóvenes que abrí el blog y lo inauguré con un post dedicado a ellos.

Estos días, más de un año después de aquello, me replanteo la situación y me baso en el contexto. Nos encontramos en un momento difícil, con un 48% de paro juvenil, una sociedad que condena a los que quieren justicia y libera a los criminales, donde se propicia la nueva esclavitud del siglo XXI, se niegan derechos constitucionales básicos como vivienda, gratuidad sanitaria, derecho a la educación y a la libertad de expresión, donde los ricos cada vez son más ricos y los pobres más pobres y, a pesar de llamarse sociedad democrática, no se escuchan los gritos del pueblo pidiendo ayuda. 

En esta tan poco esperanzadora situación, ¿pretendemos que nuestros jóvenes se motiven?

Si yo volviera a tener 18 años sería una ni-ni. Pero una ni-ni por obligación. Mis padres no podrían pagarme una carrera. Seguramente, estarían en paro, ahorrando hasta el último centavo comiendo potajes y de los potajes sopas y de lo sobrante croquetas para poder pagar una hipoteca que cada mes aumentaría. A pesar de remover cielo, tierra e internet, no habría manera de encontrar alguna beca del Estado para ayudar a los jóvenes en esa situación, lo único que encontraría serían noticias de manifestaciones en contra de la subida de las matriculas universitarias y a favor el derecho a la educación pública y la salud gratuita y de calidad. Viendo la situación buscaría un trabajo que me permitiera financiar mis estudios pero con tan mala suerte que hasta para trabajar doblando pantalones me piden experiencia e idiomas, así que me resultaría casi imposible encontrar algo decente. Cuando lo encontrase tendría la mala suerte de caer enferma una semana. Maldita gripe. Y cuando volviera al lunes siguiente me habrían despedido. Un despido procedente por haber faltado una semana*. En dos semanas me hubiera visto en la misma situación en la que me encontré al principio. Lo único que me quedaría sería ir de manifestación en manifestación, siempre y cuando éstas fuesen legales, sin miedo a que la policía me detuviera, eso en el mejor de los casos. Así pues me vería en casa de mis padres, comiendo de la sopa boba, sin trabajar ni estudiar.

Quizás me hubiese planteado no estudiar una carrera sino un ciclo formativo. Más barato, más corto y, según dicen, más útil. Pero como tendría amigos, conocidos e, incluso, el ejemplo de mis padres en cuestión laboral, no tendría ganas de ponerme a estudiar para después no encontrar trabajo. Así que, ¿para qué?

Quiero creer que ese "para qué" es la razón de ser de los Ni-ni's.  ¡Porque ir pa'ná es tontería!

Viendo cómo están las cosas nos queda poco optimismo aunque, al menos, en unos años tendremos historias para contar a nuestros hijos. Eso sí, si hemos podido independizarnos antes de que se nos pase el arroz, habiendo encontrado antes un trabajo que nos permita hacerlo y sin tener que dedicarle más de 12 horas diarias para poder afrontar nuestro subsidio una vez podamos jubilarnos a los 71 años.

Un pueblo desinformado es un pueblo aborregado. Un pueblo sin educación es de fácil manipulación.

* Más info interesante sobre la nueva regulación de empleo:
http://laboro-spain.blogspot.com/2012/02/reforma-laboral-al-detalle-el-nuevo.html